No se me ocurre "luchar por ti", por más que nos llevemos tan de puta madre por una simple razón: ya me doliste demasiado, y tu espíritu pendenciero no me daría precisamente lo que necesito. Ya lo probamos todo el año, y a mi ya no me quedan fuerzas, como te diste cuenta hoy (espero te hayas dado cuenta, tonto).
Saqué mis últimas lágrimas a dar una vuelta a la manzana porque es momento de que el cortejo fúnebre emprenda marcha al cementerio.
Seguiremos conversando, of course. Como converso con la tumba de mi abuelo cada vez que lo necesito. Entonces, hasta la vista. Se va el año, vete con él. Tú al norte, yo al sur, es un buen comienzo. Buena suerte corazón cómplice, vienen tiempos mejores, digo yo.
martes, 30 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario